Amor Exigente Uruguay
Tu amor sin exigencia me humilla. Tu exigencia sin amor me rebela. Tu amor exigente me engrandece.

Historia

Amor Exigente (A-E) surge a partir de Toughlove, un programa contra drogas fundado en EE.UU. por un matrimonio de terapeutas familiares, Phyllis y David York, cuyas tres hijas tenían problemas con drogas.

Padre Haroldo J. Rahm, jesuita tejano, viviendo en Brasil desde 1964, luego de sus primeros años de trabajo fundó, en Campinas, SP, una Comunidad Terapéutica para recuperación de dependientes de alcohol y otras drogas. En los comienzos de los años ochenta, tomó conocimiento de la propuesta de Amor-Exigente (AE), que ya funcionaba en los Estados Unidos. A partir de ahí la adoptó e inició, la organización de Grupos de Apoyo de AE en Brasil.

En 1987, Mara Silvia Carvalho de Menezes, al frente del movimiento, adapto el Amor Exigente a la realidad de la familia brasileña y presentó un nuevo programa durante la “Primera Conferencia Latinoamericana de Comunidades Terapéuticas para fármaco-dependientes y alcohólicos, prevención y terapia” CLAT.

A los diez principios del programa americano, se sumaron dos más y, a partir de estos doce principios, se presentaron preceptos sin fronteras para la organización de la familia. De allá hasta acá, el movimiento creció y llegó a todo el país.

Actualmente, algunos millares de voluntarios, maestros en AE, líderes importantes de sus comunidades, están al servicio de este apostolado, que es el resultado de una caminata persistente, perseverante, de todos los que creen en Amor-Exigente y desean llevar otras personas a beneficiarse de este programa.

¿Porque Amor Exigente en Uruguay?

Porque independientemente de raza, edad, sexo, religión, nivel de educación o clase social, los comportamientos inadecuados y violentos son una realidad creciente en nuestra sociedad.

El problema se ha acentuado en las ultimas décadas, se han perdido valores humanos fundamentales, como el respeto por si mismo y por el otro.

Los padres pensábamos que si les dábamos lo mejor a nuestros hijos, los estábamos criando bien. El amor no es suficiente, si además no enseña.

A medida que crecen comienzan a exigir otras cosas, rechazan orientaciones, reclaman independencia, pero no aceptan responsabilidades. Por eso creemos, que tanto los padres como los educadores, debemos estar informados sobre el peligro que representan las drogas (legales e ilegales), para poder prevenir, orientar y solucionar problemas.

En Uruguay funcionan hoy nueve grupos, 4 en la ciudad de Montevideo y 5 en el interior (Florida, Villa Rodríguez, Durazno y Mercedes, desde el año 2000 el primero de ellos.